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LADY BIRD

Escrito por Ángel Antonio Pérez Gómez
  • Producción
    Scott Rudin Prod., Entertainment 360 e IAC Films (EEU, 2017)
  • Dirección
    Greta Gerwig
  • Guión
    Greta Gerwig
  • Fotografía
    Sam Levy
  • Música
    Jon Brion
  • Montaje
    Nick Houy
  • Distribuidora
    Universal
  • Estreno
    23 Febrero 2018
  • Duración
    94 MIN.
  • Intérpretes
    Saoirse Ronan (Christine «Lady Bird» McPherson), Laurie Metcalf (Marion McPherson), Tracy Letts (Larry McPherson), Lucas Hedges (Danny O'Neill), Timothée Chalamet (Kyle), Beanie Feldstein (Julie Steffan).

ladybird2Final femenino de la adolescencia

            Christine McPherson, a la que le gusta que le llamen Lady Bird, es una chica de 17-18 años a punto de acabar el Bachillerato en un colegio de monjas en Sacramento, capital administrativa de California, una ciudad pequeña pero llena de encanto. Vive «al otro lado de las vías», el lado equivocado –según le gusta a decir a ella– con su familia compuesta por una madre enfermera, que riñe constantemente con su hija, aunque se quieren a rabiar (nunca mejor dicho), un padre bondadoso pero en paro, y un hermano mayor que ya ha terminado la carrera, trabaja de eventual en bares y supermercados, tiene novia y espera un empleo fijo para largarse de casa.

            La joven tiene una amiga fiel en July, una gordinflona que lleva con humor su obesidad. Las dos fantasean con lo típico de su edad: novios, la virginidad, futuro, la universidad en la que desean matricularse... Lady Bird pertenece a una familia católica de clase media y en dificultades económicas. No es muy guapa ni fea. Aparenta más edad de la que tiene y se ha apuntado en el cuadro teatral del cole para montar una comedia musical con los alumnos del colegio Xavier de los jesuitas de enfrente. Allí tontea primero con su coprotagonista, que resulta ser gay, y más tarde con el vocalista de un grupo aficionado del mismo colegio, con quien se inicia en las artes amatorias.

            Contra viento y marea quiere ser aceptada en una universidad de la Costa Este, porque desea abandonar la provinciana ciudad de su infancia (ya se sabe, los norteamericanos de oriente quiere irse a California y los de occidente a Nueva York o Boston). Pero no es un capricho de infancia. Lady Bird volverá a ser Christine porque, al final de su adolescencia, ha encontrado al fin una identidad propia que no tiene que ver con los devaneos adolescentes sino con la seriedad de una persona que se empodera de su vida.

            Este film semibiográfico de Greta Gerwig, actriz y ahora debutante como directora, tiene el encanto de lo auténtico, de lo vivido, bien reflejado por una actriz, Saoirse Ronan, que si bien es bastante mayor que el personaje que representa, tiene gracia y no es un bellezón. La historia se sitúa en 2003 y reproduce bien esa época del comienzo del nuevo milenio en que todavía perduran hábitos ancestrales pero están ya a punto de quebrarse para dar paso a la novedad del recién estrenado siglo.

            Este diez millonésimo film sobre el final de la inocencia no aporta nada especial a los anteriores sino es el espíritu de aquella época y la singularidad del caso concreto. Tiene un aire indie pero a mí recuerda más a Los cuatrocientos golpes de Truffaut. No por la historia en sí, bien distinta, sino por el estilo desenvuelto y la intención de plasmar en cine la propia experiencia de la adolescencia elevándola a categoría más universal: la cámara como bolígrafo para contar la propia vida. Aparte de un casting francamente bueno, los restantes personajes (madre –sobre todo–, padre, amiga y novietes junto con algunas monjas y jesuitas), están descritos en unos pocos brochazos pero certeros, al modo de los grandes maestros del cine de ese país.

La banda sonora toma varias canciones del musical Merrily We Roll Along de Stephen Sondheim. Es la obra que representa el grupo de arte dramático del cole. Proporciona el lirismo y la alegría que baña esta ópera prima y que predispone al espectador para comulgar con ella. Todo esto tal vez explique la acogida tan laudatoria que ha tenido el film y su presencia en la noche de los Oscars. En resumidas cuentas, que entretiene, divierte y hasta conmueve en algunos momentos. No es parva cosecha para una directora debutante. Habrá que seguirle la pista.

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