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JACK

Escrito por José Luis Sánchez Noriega
  • Producción
    Port au Prince Film & Kultur Produktion (Alemania, 2014)
  • Dirección
    Edward Berger
  • Guión
    Edward Berger, Nele Mueller-Stöfen
  • Fotografía
    Jens Harant
  • Música
    Christoph M. Kaiser, Julian Maas
  • Montaje
    Janina Herhoffer
  • Distribuidora
    Karma Films
  • Estreno
    02 Octubre 2015
  • Duración
    103 min.
  • Intérpretes
    Ivo Pietzcker (Jack), Georg Arms (Manuel), Johann Fohl (Policía), Luise Heyer (Sanna), Odine Johne (Kati), Johannes Hendrik Langer (Herr Beck), Jacob Matschenz (Philipp)

jack2Cruel abandono de una madre 

Tercer largometraje del cineasta suizo Edward Berger, tras haberse dedicado a la realización de series de televisión en los últimos tres lustros, Jack es una película tan irreprochable desde su compromiso como desabrida a la hora de verla y débil en la huella que puede dejar en el espectador. Cuenta una historia de abandono, la que sufren dos hermanos (Jack y Manuel, de unos 10 y 6 años respectivamente) por parte de una madre joven y desnortada, más preocupada por el último noviete que por asear, alimentar y atender a sus retoños. El personaje de esa mujer inmadura e irresponsable, con carencias afectivas y un psiquismo complicado, está muy próximo al de La cabeza alta, de Emmanuelle Bercot, una producción francesa con la que Jack coincide en la cartelera. Ambas películas parecen dos momentos de una misma historia o dos análisis de una situación muy similar; las dos poseen el mismo estilo observacional, semidocumental.

Berger dirige la cámara sobre el personaje de Jack que permanece en pantalla prácticamente todo el metraje. Jack es el título de la película porque la película es el personaje, es decir, se trata de construir un retrato de este niño durante los varios días que condensan una trayectoria y muestran inequívocamente la situación de abandono que vive. La madre Sanna siempre está fuera y Jack tiene que levantar a su hermano Manuel, darle el desayuno y llevarlo al colegio; hasta lo tiene que bañar, con la mala fortuna que se abrasa con el agua caliente, lo que supone que los servicios sociales acusan a Sanna de abandono y llevan a Jack a una casa de acogida. Allí sufre acoso y alguna paliza por compañeros mayores. Escapa y vuelve a casa, pero la vivienda está cerrada. Encuentra a Manuel en la casa de una amiga de su madre y lo rescata. Los dos hermanos quedan tirados en la calle sin rumbo, duermen en un garaje, roban en los supermercados… hasta que su madre les abre la puerta de la vivienda. Y hasta sobreactúa expresando un cariño por ellos que la práctica desmiente; por ello Jack termina percatándose de la incapacidad de su madre para cuidarlos y opta por volver a la casa de acogida.

La propuesta de esta producción alemana consiste en transmitir un dolor tan cruel como el que puede herir a un niño, con sus fuertes necesidades afectivas, al sentir el abandono de su madre, el mayor soporte para esas necesidades. Lo hace con eficiencia, en imágenes y situaciones muy duras, y con solvencia en la realización audiovisual. Pero la historia es mínima, los personajes carecen de matices y, al final, me temo que es una película de fácil olvido, aunque mientras se ve resulta convincente.

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