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UNA SEGUNDA MADRE

Escrito por Sergio F. Pinilla
  • Titulo Original
    Que horas ela volta?
  • Producción
    frica Filmes, Globo Filmes y Gullane Filmes (Brasil, 2014)
  • Dirección
    Anna Muylaert
  • Guión
    Anna Muylaert
  • Fotografía
    Bárbara Alvarez
  • Música
    Fabio Trummer, Vitor Araújo
  • Montaje
    Karen Harley
  • Distribuidora
    Caramel Films
  • Estreno
    26 Junio 2015
  • Duración
    114 min.
  • Intérpretes
    Regina Casé, Michel Joelsas, Camila Márdila, Karine Teles, Lourenço Mutarelli, Helena Albergaria.

una-segunda2Magnífica película brasileira sobre maternidades frustradas y lucha de clases

No es en absoluto desconocida la carrera de la guionista y directora Anna Muylaert (Sao Paulo, 1964). Procedente de la crítica cinematográfica, empezó escribiendo series y programas infantiles para la televisión brasileña y se hartó de recoger premios por su segundo largometraje, É proibido fumar(2009). En España, hasta ahora pasaba por ser la guionista de El año que mis padres se fueron de vacaciones, de Cao Hamburger, y de Praia Do Futuro, de Karim Aïnouz. Una segunda madre, o Que Horas Ela Volta?(mejor título en lo metafórico y en lo melódico) es su último y más esperado proyecto y el que la pone en la órbita de la cinematografía mundial. Premio del Público en el Festival de Berlín y del Jurado en Sundance, la película protagonizada por Regina Casé (esta madura actriz es toda una institución en Brasil, muy popular por ser la presentadora del programa Esquenta! de Globo Televisión) es un prodigio en cuanto a su estructura dramática y a la puesta en escena. Cuenta cómo la vida de una criada que trabaja para una acomodada familia paulista se transforma cuando en la casa se instala su única hija para preparar la selectividad. El guión lo empezó a escribir Muylaert hace veinte años, motivada por su maternidad y por la curiosidad al observar cómo muchas familias de su entorno contrataban niñeras para que criaran a sus hijos, para lo cual muchas de aquellas mujeres habían de dejar atrás su propia vida familiar.

En la ficción, Val (Regina Casé) no es solo la sirvienta, sino fundamentalmente el ama de cría, la “segunda madre” de Fabinho, el hijo único (también) de los señores. La película empieza contándose desde su punto de vista, con esas rutinas y servidumbres heredadas de la época colonial, y asumidas naturalmente por Val. Más que Arriba y abajo, la estructura de clases se expresa con la dicotomía espacial interior/ exterior: Val escucha la discusión de Fabinho con sus padres detrás de la puerta de la cocina, desde el jardín de la piscina, Val le pide a otra empleada doméstica que se arrime a una escalera y le cuente lo que está haciendo su hija en la habitación de invitados… Los espacios de los señores son amplios y están excluidos al disfrute del servicio; los empleados de hogar se reúnen en la cocina cuando los señores no están, o en los umbrales de las residencias, y la propia Val duerme en un cuartucho sin apenas ventilación. Pero cuando en la casa irrumpe Jessica, cual personaje pasoliniano, esa aparente paz doméstica se resquebraja, pues empieza a ocupar espacios y afectos que por condición le están vedados.

Muylaert reescribió la película después de que el Partido de los Trabajadores llegara al poder en Brasil. Fue entonces cuando se reformaron algunas leyes laborales que prácticamente erradicaron todo el trabajo doméstico interno. En este sentido, y según la directora brasileña, Jessica sería una metáfora del Brasil post-Lula, una mujer con la fuerza de voluntad suficiente para no doblegarse ante convenciones segregadoras y que no acepta ser tratada como una ciudadana de segunda clase. Su actitud desafiante e ingenua despierta el deseo (en el padre), la animadversión (en la esposa) y la incredulidad (en el joven Fabinho, que la ve como “una creída”), pero sobre todo, desencadena el conflicto dramático con esa mujer que lo ha sacrificado todo, incluso la crianza de su propia hija, por procurarla un futuro mejor. Porque, una vez que en la casa de los señores se restablece el orden, y Jessica es expulsada de esos espacios que todavía permanecen fuera de su alcance, es cuando se completa la evolución del arco dramático de Val en la película, cuando afloran en su conducta sumisa esos actos de rebeldía y autoafirmación tiempo atrás relegados. Mientras, en la casa de sus señores, todo seguirá igual, pero nada será ya lo mismo, tras la visita de Jessica y la toma de conciencia (más familiar que social) de la propia Val.

Pese a que desarrolle el tema de la lucha de clases, y el de los guardeses y sirvientes de manera análoga a filmescomo La nana, Parque Vía, o La ceremonia, el discurso de Una segunda madre no se agota ahí. Tampoco la sensibilidad es la misma a la hora de aproximarse a estos personajes: Brasil es un enorme país que se autoabastece en el terreno social, cultural y audiovisual, de manera un poco aislada al resto de Sudamérica, como hace poco me confesaba la propia directora de foto de esta película, la uruguaya Bárbara Álvarez. Si acaso, lo complejo y lo frondoso de este retrato humano puede despertar la conciencia del espectador en las antípodas, con el cine de Ann Hui, y su película Una vida sencilla.

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